Diosdado Cabello

4.feb.2013 / 10:30 am / Haga un comentario

Un pueblo despierto y una Fuerza Armada despierta consciente de su realidad histórica. Este es el saldo que dejó la rebelión cívico-militar ejecutada, hace 21 años, por un grupo de soldados rebeldes.

Así lo sostiene el jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), mayor general Wilmer Barrientos, quién participó, el 4 de febrero de 1992, en la toma y control de la 41 Brigada Blindada del Ejército del Fuerte Paramacay y Guarnición Militar de Valencia, la artillería más grande del centro del país, ese día.

—¿Cuándo se suma usted al movimiento bolivariano?

—EL Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200) surgió por la inconformidad que existía dentro de la Fuerza Armada por la indisciplina que había, la operatividad se vino abajo, no había adiestramiento, los oficiales no sabían historia, se estaba perdiendo la esencia del arte militar. Era una Fuerza Armada de desfile, que no transmitía lo que estaba pasando dentro de las FAN.

—¿Cómo veían la realidad social dentro de las FANB?

—Siempre nos preocupó la situación del país, Chávez le hablaba a la tropa sobre eso. Después del 89, el movimiento se enraizó aún más porque el Caracazo afectó la moral de la tropa. Los muertos que se vieron nos hizo replantearnos el papel que teníamos dentro de la Fuerza Armada porque nosotros no éramos distintos de ese pueblo. Entonces empezó una presión del los capitanes de esa época para insurgir.

—¿Cómo se enteró de la insurrección?

—El día antes, yo estaba en el cuartel en Valencia, eran las nueve de la mañana, en un ejercicio de tiro con la primera batería de combate del grupo de artillería Jacinto Lara y llegó el teniente Celso Enrique Canelones Guevara que era del batallón Nicolás Briceño que comandaba Chávez. Ellos habían salido de maniobras, porque el movimiento del batallón Briceño para el Pao era la excusa para regresar directamente a Caracas. El 3 de febrero me llega la seña, “Hoy es el día y la hora”, me dijo Canelones Guevara personalmente y recogimos. Me acompañaba el subteniente Fidias Games Eyre, hoy general de División, a quien le expliqué que había una insurrección y me dijo “a dónde usted diga y adónde usted vaya”.

—¿Cómo se sintió?

—Por una parte me corrió un frío total. Íbamos a lo inesperado, pero no dudamos en ningún momento en prepararnos para la acción. Nunca pensamos en la muerte. Éramos seres humanos con claridad de lo que había que hacer. Se trataba de un golpe, no era un pequeño movimiento.

—Eso implicaba riesgos como la pérdida de la carrera militar, ¿Cómo sopesó esa situación?

—Estábamos conscientes de los riegos. Ni a mí ni a mi tropa nos trajeron engañados. No dudamos. Hubo quienes no se plegaron también. Pero al final casi todos los oficiales estaban comprometidos en la insurrección.

—¿Cómo veía la situación social usted como oficial de la Fuerza Armada?

—Todo lo que sucede en la Fuerza Armada es un reflejo de lo que sucede en la sociedad. Entonces la sociedad venía deteriorándose a nivel económico, social y político, en la FAN estaba pasando lo mismo. Uno veía que cómo se habían empezado a degradar todos los valores mientras arriba se veía la opulencia de los grandes cargos.

—¿La sociedad entonces era muy clasista, era así la FAN?

—Nosotros lo sentíamos así. Los cursos al extranjero, las promociones, no eran para los “hijos de María”.

—¿Los soldados que se rebelaron de dónde provenían?

—Todos veníamos de sectores humildes, pero además teníamos una particularidad. Casi todos estábamos en los primeros lugares. Éramos buenos oficiales. Chávez no buscó bates quebraos, buscó gente con capacidad intelectual, disciplina y que sintieron profundo en el corazón cuando se hablaba de la Patria.

—¿Era necesario el 4F?

—Más que necesario era inevitable, era un momento histórico. Todas las situaciones se fueron confabulando para que ese fuera el momento ideal.

—Pero hay quienes critican el 4 de febrero.

—Bueno, pero es que esta Patria la estamos construyendo todos. Y construir algo sobre una ruina, de poca moral y ética, ¿cuánto tiempo cuesta levantarle la moral a un pueblo?

—¿Por qué lo cree así?

—Imagínate tú que no se hubiera dado ese grito, ¿qué sería de Venezuela hoy día? ¿Cómo hubieran despertado los venezolanos como despertaron ese día? El 4F fue necesario para despertar al pueblo de una realidad que estaba ahí, fue para mirar hacia el futuro.

DESPUÉS DEL “POR AHORA”

—¿Cómo fue el proceso luego del “Por ahora”, de la rendición?

—Chávez habló cerca de la una de la mañana y nosotros no queríamos entregarnos.

—Zulia, Carabobo, Aragua estaban bajo control de las fuerzas rebeldes, era posible plantearse una resistencia.

—Teníamos la brigada más poderosa del país, además de toda Valencia controlada y no queríamos entregarnos. Luego empezó un proceso de negociación de varias horas con el ministro de la Defensa, general Fernando Ochoa Antich, por un lado y el Comandante Chávez por el otro. A las seis de la tarde nos metimos en el comando de generales para discutir la situación y decidimos entregar el cuartel. Pero antes de eso nos mandaron los aviones F-16 que ametrallaron el cuartel de la 41 Brigada. Pasaron dos o tres veces ametrallando el cuartel para amedrentarnos porque no queríamos entregarnos a la Guardia Nacional. Ochoa Antich cede a nuestras peticiones, manda su propio helicóptero a buscarnos y cuando vamos a salir pasa algo inesperado cuando nos montamos porque aparecen los soldados de la guarnición y rodearon la nave apuntando con sus fusiles a los pilotos para no dejarnos salir. Tuvimos que intermediar desde el helicóptero para calmar a la tropa. Eso nos dio fuerza, sabíamos que habíamos hecho algo importante.

—¿Cómo se sentían?

—No nos sentíamos derrotados. Nos dimos cuenta de que estábamos presos cuando nos bajaron de allá para montarnos en una perrera (patrulla), parecíamos unos presidentes escoltados por un montón de carros para llevarnos al Cuartel San Carlos. Fue al llegar allí, cuando abrieron la reja, luego de otra reja y otra que vimos aquel lugar tétrico, oscuro, sucio, con aquello full de gente donde no había dónde dormir, gente en cartones, que nos dimos cuenta de lo que venía. Pero aún así todo aquel que iba llegando de la insurrección lo iban aplaudiendo adentro, era una euforia. Nos hacían sentir como unos pequeños héroes.

—¿Por qué cree que la gente no sentía rechazo por lo que habían hecho?

—Porque calamos en el pueblo, era una necesidad. El pueblo en su subconsciente pedía a gritos que viniera alguien que lo ayudara a despertar.

EL CAPITÁN “GOLPISTA” Y SU LABERINTO

—¿Cuánto tiempo estuvo usted preso?

—Yo duré preso 2 años, 3 meses, 16 días y 14 horas.

—¿Cómo fue el proceso una vez usted sale en libertad y vuelve a la FAN?

—Después de la cárcel empezó una gran aventura, un laberinto. Estábamos rechazados. Los comandantes no nos dejaban ni abrir las maletas, nos decían que éramos oficiales golpistas, nos botaban. Nos corrían de una división a otra.

—¿Por qué le dieron sobreseimiento, por qué volver?

—No conozco eso, pero si sé que el Comandante Chávez planteó desde la cárcel que unos debíamos volver a las Fuerzas Armadas y otros debían (darse de baja e) ir a la calle. Entre los que se quedaron estaba yo, Cliver Alcalá y muchos otros. Yo salí el 17 de marzo de 1994.

—¿Cómo fue el regreso?

Cuando regresamos a los cuarteles nos miraban con recelo. Nos llegaron a llamar los Mimosín, los ositos de peluche, no nos ascendían, nos miraban mal, no nos daban cargos claves. Yo en menos de un año estuve en tres grupos de artillería. Me mandaron para un batallón en Valencia y me sacaron para atrás con maleta y todo, así estuve hasta que llegué a donde el general Napoleón Romero, en un batallón fronterizo en Táchira, y decidió dejarme como su ayudante para tenerme vigilado. Terminamos siendo buenos amigos. Ante esas circunstancias yo me dediqué a ser eficiente.

—¿Por que se quedó en la FAN con ese ambiente hostil?

—Porque esa era mi misión. —¿No sentían que habían cometido un error?

—Mi Comandante tenía una visión de nosotros. Ese era mi compromiso. Yo no sentía que había hecho nada incorrecto, ni un delito, ni violado la Constitución. Yo hice lo que tenía que hacer, era correcto, lo sigue siendo y lo volvería a hacer en una situación así.

—¿Y logró ascender aún así?

—Yo recuerdo que algunos compañeros ascendieron después del golpe. Pero a mí me dejaron cuatro años seguidos de capitán. Por eso mi ascenso después de 1999 fue muy rápido. Si Chávez no hubiera llegado, yo seguiría siendo capitán.

LA REVOLUCIÓN DESPUÉS DEL 4F

—¿Cuál es la diferencia entre la FAN de ayer y la de hoy?

—La FANB de hoy se salió de los cuarteles y se fue a buscar al pueblo. La relación con el pueblo es importante para generar una FAN con elevada sensibilidad social, eso es un cambio importante e histórico para poder formar el verdadero binomio cívico-militar.

—¿Se cumplió el sueño por el que lucharon el 4F?

—Habría que remontarse a la historia para decir que la tarea de Bolívar de hacernos independientes la dejó inconclusa. Chávez ha querido continuar la tarea del Libertador, hemos rescatado la independencia luego de 200 años. Pero la Venezuela bonita que soñamos, que discutíamos en la Academia Militar aún le falta, le falta mucho. Creo que en 10 años hemos avanzado. El Comandante ha hecho un trabajo en lo político extraordinario. Algunos piensan que Chávez debió llegar a construir cosas más importantes como lo son las autopistas, los centros comerciales, las carreteras. Yo creo que sentar las bases políticas, los valores, ese sentido histórico, de identidad y sentimiento nacional era una tarea más importante. Porque eso dura y se sembrará en los genes de nuestros muchachos que a su vez pasarán de generación en generación. Entonces seremos un pueblo más libre y más independiente.

—¿Despertó el pueblo?

—Claro que sí. Y no lo van a dormir. Aquí hay pueblo para rato con mucha conciencia. Ahí lo vemos, no está el líder porque está en su proceso de recuperación pero está el pueblo ocupando los espacios. Ojalá ese sea uno de los grandes frutos que recoja nuestro Comandante Chávez: un pueblo despierto peleando por su propia realidad histórica y su futuro. ¿Cuánto puede durar una autopista con relación a lo que se siembra en conciencia y se pasa de generación en generación?

—¿Qué opina de aquellos que critican la elección de militares del 4F para el Alto Mando Militar?

—Yo tengo tres soles a partir del 4 de febrero y ahora que soy mayor general me siento que estoy listo. Los que participamos en el 4F no lo hicimos por cargos. Si a mí me mandan mañana a contar posillos, iré si es por la Revolución. Si es por construir el país iré feliz pero, lo haré bien para darle el ejemplo a los que vienen detrás mío. Por eso yo le digo a los compañeros de las FAN que cada día seamos mejores, un modelo, no solo a lo interno, sino para el pueblo. Siendo más honestos, transparentes, conocedores de la historia, que adónde vayamos llevemos mensajes: valores éticos y morales para arrancar todos aquellos producto de la transculturación que nos han impuesto desde afuera.

—¿Cómo ve usted a los que apoyan al Gobierno y a quienes se oponen a Chávez?

—El país es una sociedad en ebullición, hierve. Eso es bueno porque va a labrar su propio camino. Terminarán algunos convenciéndose de que han sido utilizados para ir en contra de los intereses del país. Algunos, que han estudiado, que les vendieron al dios del dólar y que ellos habiendo nacido aquí, se darán cuenta de que trabajaron para transnacionales que atentaron contra Venezuela.

—¿Existe un proceso de recuperación de la identidad nacional?

—Es un proceso en construcción. Hasta el punto de que hoy día se habla de Bolívar, de Zamora. Antes era Spiderman, el Llanero Solitario, que nada tenían que ver con nuestra idiosincrasia o nuestra historia. Pero hoy, Hugo Chávez ha hecho entender el valor de esta bandera nacional, del profundo significado de nuestro Himno Nacional, ha hecho entender el valor de conocer nuestra historia y geografía, ha hecho entender por qué es necesario leer, estudiar.

LA UNIÓN CÍVICO MILITAR

—¿Qué opina usted del liderazgo popular que poseen los militares en las gobernaciones que ganó el chavismo el 16-D?

—Creo que Chávez es buen estratega. Yo lo visualizo así, hoy 50% de los gobernadores son militares y los otros civiles, lo que está buscando Chávez es que todo el pueblo vea que eso es necesario, que no podemos ver a los militares como algo aparte, sino que son parte del mismo pueblo y que viven de la misma manera, que tienen los mismos sentimientos, que quieren apostar al progreso del país. Chávez ha querido ir borrando las divisiones que nos impusieron, por eso unificó la FANB, nos dio un solo uniforme, todo para unirnos. Ahora es una sola FANB, y hacemos operaciones conjuntas, eso también hay que hacerlo con el pueblo. Ahora los ministros trabajan unidos, apuntan todos en una misma dirección, y eso va a fortalecer mucho la visión de país. Todo eso es para crear el binomio cívico-militar.

—¿Cuál es la importancia de esa alianza?

—Ahí está el secreto de la fortaleza que debe tener este país para aguantar los embates de los próximos tiempo, hay que recordar que Venezuela es el país con más petróleo del mundo. Queramos o no compañero, Venezuela estará por su posición geográfica y riquezas en el ojo del huracán. No me cabe ninguna duda. Evitaremos una guerra en nuestro país si nos preparamos y mostramos que estamos listos para enfrentar a cualquiera que venga, por mucho poder que tenga.

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Cuando la televisión llegó a La Danta

“Yo que soy del campo, vengo de un pueblito que se llama la Danta, en Táchira. Allá no se oía nada más que dos emisoras de radio, ecos del Torbes y Radio Caracol de Colombia. Entonces, uno se contentaba la tarde cuando la familia se reunía a escuchar a papá echar cuentos y tocar el cuatro, mientras el abuelo contaba cómo se curaban las matas de café de la broca. Era sabiduría popular. Eso fue así hasta que nos regalaron un televisor. Entonces ese aparato se volvió el centro de atención en la casa. No había más cuentos y a uno lo mandaban a callar para poder escuchar la novela. Ese aparato empezó a decirnos cómo comer, vestir y pensar. Sin darnos cuenta esa televisión nos enseñó a desquerer a Venezuela. Es un gran avance tecnológico que nos mantiene informados pero creo que también ayudó a dividir a la familia venezolana. Eso no es casual, aquí los medios de comunicación fueron utilizados como un instrumento de las grandes transnacionales para la dominación de los pueblos”.

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Carrera militar

El mayor general Wilmer Barrientos nació en un pequeño pueblo del campo llamado Danta, en el estado Táchira. Su carrera militar en la Quinta República es una muestra de la transformación del espíritu de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en su vocación de servicio al pueblo.

Su vocación institucional como jefe del Plan República en las pasadas elecciones le ha valido el respeto tanto del proceso revolucionario como de la algunos políticos opositores.

Barrientos comandó tropa hasta 1999, luego prestó servicio en Casa Militar hasta el año 2002. Posteriormente, tuvo a su cargo la gerencia corporativa de Protección y Control de Pérdidas (PCP) de Pdvsa luego del Paro Petrolero.

A partir de 2007 es nombrado director de Inteligencia Social de la Milicia Bolivariana.

En 2008, Barrientos asumió la rectoría de la Universidad Experimental de las Fuerzas Armadas (Unefa).

En 2010, lo asignan contralor de la Fuerza Armada, cargo que mantuvo hasta julio de 2012 cuando Chávez lo nombra jefe del Comando Estratégico Operacional (CEO).

“Chávez nos tubeó a todos. Yo pensaba que la Contraloría iba a ser mi último cargo en la FAN. Yo fui el primer sorprendido con el anunció”, señala el mayor general Barrientos sobre esta última responsabilidad.

 

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